CURAR EL MIEDO
escrito por Valia Percik
Narradora Oral, Pedagoga teatral, Monitora de Atención Plena y terapeuta de Medicina Tradicional China
Tiempo de lectura estimado: 12 minutos
El miedo puede llegar a angustiarnos, inhibirnos, desorganizarnos y bloquearnos. Lo vivimos como un problema cuando no sabemos cómo ver y utilizar la información que nos brinda. Sin embargo, cuando lo observamos ecuánimemente, aceptamos la señal de alarma y ponemos en marcha los cambios necesarios para que desaparezca o disminuya el peligro.
«El miedo es una valiosísima señal que indica una desproporción entre la amenaza a la que nos enfrentamos y los recursos con que contamos para resolverla. Sin embargo, nuestra confusión e ignorancia lo han convertido en una emoción negativa que debe ser eliminada»
Norberto Levy
Lee con detenimiento y respóndete

¿Dónde está la amenaza?

¿Cómo reaccionas al miedo?

¿Evitas al miedo?

¿Equiparas miedo y cobardía?
Cambiando la mirada hacia el miedo
«El miedo psicológico comienza siendo pequeño. Cuando uno no ha aprendido a escucharlo y asistirlo, trata de suprimirlo como sea. En ese marco es donde el miedo crece y se transforma, o bien en el ataque de pánico […] o bien en el miedo encapsulado alrededor de un tema, que es lo que llamamos fobia.»
Norberto Levy
Atención plena a la emoción del miedo
Los estudios actuales explican que la emoción del miedo se suele sentir físicamente como un latido cardíaco aumentado, una respuesta de estremecimiento incrementado y una aumento de la tensión muscular.
La emoción del miedo se calma cuando la escuchamos con respeto, cuando la aceptamos y la tenemos en cuenta. Nuestra naturaleza no es ni miedosa, ni cobarde, ni valiente… Sin embargo, puede ocurrir que desde hace tiempo sintamos predominantemente miedo. Esto es posible y muy frecuente.
El Mindfulness o la Atención Plena es una eficaz herramienta para incrementar la conciencia de las propias emociones sin identificarnos con ellas. Cuando cultivamos una atención plena a las emociones, curiosa y amigable, sin prejuicios, ingresamos más hondo y confirmamos que el miedo no quiere vivir con miedo. En lo profundo, lo que queremos y necesitamos es ayuda para desarrollar nuestras capacidades potenciales y así poder expandirnos con nuevos desafíos. Al escuchar de manera abierta al miedo podemos ayudarlo a equilibrar la relación recursos-amenaza. Esta actitud interna nos hace sentir integrados, unificados, autocompasivos, más tranquilos y confiados.
Curar el miedo
El miedo disfuncional es aquel que angustia, inhibe, desorganiza y bloquea la posibilidad de experiencia y aprendizaje. El miedo funcional, por el contrario, es aquel cuya angustia es utilizada como señal que muestra una desproporción entre el peligro a que nos enfrentamos y los recursos de que disponemos, y que además pone en marcha la tarea de reequilibrar tal desproporción.
Todos disponemos de una voz interior que nos autoevalúa. Esta función autoevaluadora puede producirnos reacciones internas desde las más inadecuadas y nocivas hasta las más sabias y curativas. Determinadas actitudes internas de no respeto pueden ser una productiva fuente de sufrimiento y enfermedad.
Cómo respetar el miedo
EJERCICIO DE AUTOEXPLORACIÓN
Fuente: Norberto Levy
Sugerencia: antes y después de realizar este ejercicio de autoindagación, realiza una meditación con la atención enfocada en el cuerpo respirando, de al menos 5 minutos
| 1) | Identifica con claridad y precisión qué te asusta (la soledad, la exclusión, el rechazo, el abandono, la burla, etc.) |
| 2) | Observa cómo es este aspecto temeroso. Si puedes dibujar, haz sobre papel o mentalmente la figura humana que mejor lo refleje. Así percibirás mejor las características de tu aspecto miedoso. |
| 3) | Imagina que ese aspecto está delante de ti y observa qué reacción emocional tienes al verlo y qué opinas de él. Díselo como si iniciaras un diálogo. Así encarnarás el papel del evaluador interno del aspecto miedoso. |
| 4) | Una vez que te hayas expresado desde ese rol, imagina que puedes ponerte, por un momento, en la piel del aspecto temeroso y ve cómo te sientes al escuchar lo que el evaluador interno te ha dicho. |
| 5) | Fíjate, además, qué es lo que necesitarías recibir, en palabras y en acciones, de parte de tu evaluador, para sentirte genuinamente ayudado a crecer y fortalecerte. |
| 6) | Continúa este diálogo interior todo el tiempo que necesites hasta que ambos roles recuperen el vínculo de cooperación eficaz que les corresponde por ser miembros del mismo equipo. |
| 7) | Recuerda que tú estás constituido por los dos. Trata de familiarizarte con ellos a fin de reconocerlos en su vida diaria, cada vez con más facilidad y rapidez, en qué momento estás actuando desde tu aspecto temeroso, cuándo lo haces desde el evaluador interno, y cómo es, momento a momento, la relación entre ambos. |
Cuanto más solidaria y cooperativa se hace la relación entre el aspecto miedoso y el evaluador interno, más se disuelve el miedo disfuncional. Si uno no comprende el miedo y es impaciente, suele creer que la retracción siempre significa fracaso. Sin embargo, cuando la retirada surge de un acuerdo interior, la experimentamos como parte del derecho que nos asiste a elegir las condiciones más propicias para nuestro desempeño.
La perspectiva de la Medicina Tradicional China
Para la Medicina Tradicional China una emoción es causa de enfermedad sólo si es muy intensa y/o muy duradera. Y sólo el miedo disfuncional es muy intenso o duradero, puesto que lo natural o funcional de las emociones es que su duración sea breve y su intensidad resulte leve o moderada. A su vez, el estado de nuestros órganos internos afecta el estado emocional. Aquí vemos un aporte importante de la psicosomática china pues en en la explicación psicológica habitual del miedo no suele contemplarse las causas físicas. En otras palabras, el estrés emocional causa un desequilibrio de los órganos internos y una desarmonía entre ellos (por causas distintas del estrés emocional) provoca a su vez un desequilibrio emocional.
Aunque es sabido que para esta medicina el órgano Yin relacionado bidireccionalmente al miedo son los Riñones, dicha relación no debe ser interpretada rígidamente. Cada emoción afecta directa e indirectamente a más de un órgano. Es decir, el miedo puede afectar a los Riñones, al Corazón, al Hígado, al Bazo y al Estómago. En realidad, todas las emociones afectan al Corazón puesto que es el Emperador de la gestión emocional y mental. También resulta interesante mencionar que el Miedo, desde esta comprensión de la dinámica emocional, contrarresta el júbilo.
El miedo muy intenso o crónico consume el Qi de Riñón y hace descender el Qi. Agota la Esencia y bloquea el Recalentador Superior por lo que el Qi desciende al Recalentador Inferior. Ejemplos del descenso de Qi son la enuresis nocturna de los niños y la incontinencia de orina o la diarrea en los adultos después de un espanto brusco.
¿Ansiedad o miedo?
El miedo difiere de la ansiedad porque tiene un estímulo identificable que lo provoca. En cambio la ansiedad es un miedo que surge sin ningún estímulo que la provoque.
Recordemos que la Medicina Tradicional China comprende y trata al ser humano desde la dinámica energética. Por lo tanto, cuando hablamos de un órgano, no hablamos sólo de ese órgano y las funciones que la ciencia occidental le atribuye, todas funciones materiales, sino también de otras funciones más sutiles que tienen que ver con la circulación del Qi y la Sangre.
El Qi es el flujo de la energía vital, es lo que da vida al universo y a todo lo que lo conforma. Circula libre y continuadamente en la naturaleza e impulsa los fenómenos que tienen lugar en ella. Este flujo, si está en equilibrio, la vida experimenta un estado completo de salud y bienestar. En cambio, cuando el desequilibrio ocurre, el organismo enferma.
El Qi mueve a la Sangre y la Sangre nutre al Qi. La Sangre es una sustancia material que hidrata, nutre, repara, transporta, genera, distribuye y almacena nutrientes.
Las situaciones crónicas de ansiedad y miedo tendrán efectos diferentes sobre el Qi, dependiendo del estado del Corazón. Si el Corazón es fuerte, el miedo hará que el Qi descienda. Pero si el Corazón es débil, hará que el Qi se eleve en forma de Corazón Vacío. En la ansiedad crónica siempre existe una desconexión entre el Corazón y los Riñones.
Cuando uno está en equilibrio mental, el Qi del Corazón y el Qi de los Riñones se comunican entre sí, de forma que el Qi de Corazón desciende hasta los Riñones y el Qi de Riñones asciende hacia el Corazón. La ansiedad crónica hace que el Qi de Riñones suba hacia el Corazón pero el Qi de Corazón no pueda descender porque los Riñones no pueden arraigarlo. Así se inmoviliza.
Pero como adelantamos antes, el miedo puede surgir por causas no emocionales. Entre las causas orgánicas que pueden generar esta emoción están la deficiencia de Sangre de Hígado y la Deficiencia de Vesícula Biliar. También puede estar causado por un desequilibrio en los Riñones. Esta última relación de la medicina china se refleja de modo interesante en la medicina occidental. Cuando estamos sometidos a situaciones causantes de miedo, las glándulas suprarrenales (es decir, los Riñones de la medicina china) segregan una hormona esteroidea.
Es reveladora la contrapartida positiva que la medicina china plantea para las energías mentales de los Riñones, cuando están en equilibrio: la flexibilidad. Ceder en presencia de la adversidad y resistir la dureza con tranquilidad.
¿Cómo tratar la causa energética del miedo?
Los mejores puntos o resonadores de acupuntura para influir en el aspecto mental de los Riñones son:
R4: Tonifica los Riñones, mueve el Qi, fortalece la comunicación entre el Corazón y los Riñones, reduce el miedo y la ansiedad
V23 + V52: potencian la fuerza de voluntad, el impulso, la determinación, el entusiasmo, la persistencia, la resolución, trata el miedo en la depresión
R3: potencia la fuerza de voluntad, trata el miedo en la depresión
Cuando hay ansiedad crónica, pueden utilizarse estos otros:
C7: calma la mente y alivia la ansiedad
B6: calma la mente, especialmente cuando la persona está afectada con preocupación y reflexión excesiva
P7: calma la mente, especialmente cuando la persona está afectada con preocupación, tristeza o duelo
R9: calma la mente, especialmente en las mujeres que sufren deficiencia de Riñones y Sangre
E40: calma la mente y alivia la ansiedad, especialmente cuando hay sensación de tirantez u opresión en el pecho
DM24 + VB13: alivia la ansiedad grave, la preocupación constante, los pensamientos fijos, el insomnio, la depresión y la tristeza
Todos estos puntos o resonadores son muy importantes y efectivos, pero no olvides que la medicina tradicional china no funciona con protocolos rígidos, sino que es el arte de tratar a cada ser humano en su particularidad. Dicho de otra manera, cada ser humano es un mundo. Puedes probar a autotratarte masajeando algunos de estos resonadores pero lo mejor siempre será consultar y recibir tratamiento con un profesional.
BIBLIOGRAFÍA
LEVY, Norberto. La sabiduría de las emociones.
MACIOCIA, Giovanni. La psique en la medicina china.






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